Obra maestra de Paul Verhoeven
Sinopsis
Un escritor bisexual inicia una tempestuosa relación con una mujer. Pronto descubre que antes que él, esta mujer ha tenido relaciones con tres hombres más, cuya brusca desaparición es un misterio.
Crítica
Puntuación del crítico10Última película de la etapa holandesa de Verhoeven y uno de sus trabajos más personales.
El film te engancha desde el primer momento y te introduce en una atmósfera onírica y malsana, con esos créditos iniciales de la araña cazando moscas (excelente metáfora sobre la viuda negra) y un personaje principal que se presenta lleno de misterio, con visiones en las que mezcla realidad y fantasía.
No quiero desvelar mucho para el que no la haya visto porque es una película sorprendente. Es genial como el director desarrolla la historia de la obesesión de Gerard por encontrar al hombre del que se ha enamorado a primera vista, junto a las intrigantes, y cada vez más pesadillescas, visiones que lo atenazan.
Estupenda fotografía de Jan De Bont, con colores irreales y fantasmagóricos y dirección de lujo por parte de un Verhoeven en su mejor momento creativo.
Escenas sobrecogedoras llenas de fuerza (como la del ojo saliendo de la puerta), otras de contenido místico y simbólico (la "blasfema" escena del hombre crucificado y las referencias religiosas del final) y por supuesto una constante en su cine: la violencia (tiene una de las escenas más dolorosas que he visto en una pantalla, SOILER, y es en la que castran al protagonista, sin anestesia ni nada... con unas tijeras!) y el sexo sin ningún tipo de pudor ni censura, incluso en la relación homosexual del cementerio que no muchos directores se hubieran atrevido a filmar (y más en esa época). A propósito la sensualidad y la escena de las tijeras me recordaron mucho a su posterior "Instinto Básico".
Además es entretenidísima y tiene un gran sentido del humor (genial toda la parte en que el personaje de Gerard, borracho, ve los vídeos de las bodas de Christine).
Muy buena.
El film te engancha desde el primer momento y te introduce en una atmósfera onírica y malsana, con esos créditos iniciales de la araña cazando moscas (excelente metáfora sobre la viuda negra) y un personaje principal que se presenta lleno de misterio, con visiones en las que mezcla realidad y fantasía.
No quiero desvelar mucho para el que no la haya visto porque es una película sorprendente. Es genial como el director desarrolla la historia de la obesesión de Gerard por encontrar al hombre del que se ha enamorado a primera vista, junto a las intrigantes, y cada vez más pesadillescas, visiones que lo atenazan.
Estupenda fotografía de Jan De Bont, con colores irreales y fantasmagóricos y dirección de lujo por parte de un Verhoeven en su mejor momento creativo.
Escenas sobrecogedoras llenas de fuerza (como la del ojo saliendo de la puerta), otras de contenido místico y simbólico (la "blasfema" escena del hombre crucificado y las referencias religiosas del final) y por supuesto una constante en su cine: la violencia (tiene una de las escenas más dolorosas que he visto en una pantalla, SOILER, y es en la que castran al protagonista, sin anestesia ni nada... con unas tijeras!) y el sexo sin ningún tipo de pudor ni censura, incluso en la relación homosexual del cementerio que no muchos directores se hubieran atrevido a filmar (y más en esa época). A propósito la sensualidad y la escena de las tijeras me recordaron mucho a su posterior "Instinto Básico".
Además es entretenidísima y tiene un gran sentido del humor (genial toda la parte en que el personaje de Gerard, borracho, ve los vídeos de las bodas de Christine).
Muy buena.
Davis


